PREVIBLOG

Blog sobre prevención de riesgos laborales

11/13/2006

La Inspección de Trabajo solicitará un nuevo modelo de Libro de Visitas

A partir del 1 de junio de 2006, los centros de trabajo deberán contar con un nuevo modelo de Libro de Visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, según lo dispuesto en la Resolución publicada el 19 de abril, en el BOE. La Resolución de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social publicada en el BOE viene a adecuar el modelo del Libro de Visitas de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social a las previsiones que sobre este documento se encuentran presentes en la Ley 42/1997 ordenadora de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Mientras la primera norma establece en su artículo 14.3 que los funcionarios de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social extenderán diligencia de su actuación en el Libro de Visitas que debe existir en cada centro de trabajo, con sujeción a lo que disponga la Autoridad Central de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social, la Ley 31/1995 recoge que determinados funcionarios públicos que ejerzan labores técnicas en materia de prevención de riesgos laborales podrán desarrollar funciones comprobatorias de seguridad y salud en las empresas con el alcance señalado en el apartado 3 del mismo artículo y con la capacidad de requerimiento a que se refiere el artículo 43 de la misma Ley. Según la resolución publicada, las empresas están obligadas a tener en cada centro de trabajo, y a disposición de los funcionarios de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y de los funcionarios técnicos habilitados para el ejercicio de actuaciones comprobatorias en materia de prevención de riesgos laborales, un Libro de Visitas, con sujeción al modelo y requisitos que se establecen en la presente Resolución. En este caso, la Inspección de Trabajo contempla la posibilidad de utilización de un Libro de Visitas electrónico, previa autorización de la Autoridad Central de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social. Fuente de Datos: Vlex

11/11/2006

Sentencia de formación con manuales en ETT

Sentencia de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 24 de Febrero del 2006: Empresas de trabajo temporal: La entrega de dos manuales al trabajador y la realización de un test por parte de éste no supone el cumplimiento, por parte de la empresa de trabajo temporal, de la obligación de asegurar la formación adecuada al puesto de trabajo que impone el artículo 3.3 del Real Decreto 216 / 1999; procede confirmar la sanción de 1.502,54 € por la comisión de una falta grave (JUR 2006 / 151538).

Comentada por:
M. Elena Torres Cambra. Abogado.
Como consecuencia de un accidente de trabajo acaecido el 12 de septiembre del 2001, la Inspección de Trabajo levanta Acta de Infracción a la ETT por importe de 1.502,54 €uros, por la comisión de una falta grave, apreciada en grado mínimo. Dicha sanción es recurrida por ésta, siendo confirmada por la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
Consta acreditado que el accidentado, Cosme, fue contratado por la empresa de trabajo temporal el 3 de Septiembre del 2001, a partir de un contrato de puesta a disposición formalizado entre la misma y la empresa CF, S.L., la cual, a su vez, actuaba de forma permanente como subcontratista de la empresa A. realizando una parte del proceso productivo de ésta, fundamentalmente soldadura y otros trabajos de estructura. La mencionada empresa CF, S.L. tenía sus instalaciones en el mismo domicilio que la empresa A.
El trabajador fue contratado para el puesto de peón especialista o peón industrial. Sin embargo, en la práctica, Cosme efectuaba las funciones de propias de la categoría de ayudante del carretillero. Así, a fin de lograr los objetivos productivos señalados por la empresa A. y de coordinarse con el carretillero, el accidentado, desde su primer día de trabajo y sin que nadie le diera instrucciones de contrario, se montaba en la carretilla, hasta que el día 12 de Septiembre del 2001, al subir a la misma, fué atropellado por ésta, sufriendo rotura de fémur y otras lesiones.
La empresa usuaria A. había elaborado la Ficha de información de riesgos laborales para el puesto de peón especialista o peón industrial, habiendo entregado la misma a la empresa de trabajo temporal. La formación requerida para el puesto de peón especialista, según dicha Ficha, era: manejo manual de cargas y sobreesfuerzos, especialmente, dorsolumbares; enfermedades profesionales derivadas del ruido; seguridad en máquinas; resguardos de protección y partes activas, señalización, manejo y utilización de la máquina específica. Sin embargo, en el contrato de trabajo suscrito entre el accidentado y la empresa de trabajo temporal se señalaban como funciones las de “ferralla en general” así como la mayoría de los riesgos indicados en la Ficha mencionada y, como formación, la empresa de trabajo temporal le entregó un folleto denominado “Normas Básicas”, otro folleto sobre “Manejo Manual de Cargas” y le realizó un test sobre estas dos cuestiones, expidiendo a favor del mismo un certificado de aptitud.
La Sala de lo Contencioso-Administrativo entiende que la empresa de trabajo temporal, teniendo en su poder la Ficha de información de riesgos laborales para el puesto de trabajo de peón especialista o peón industrial, no cumple con lo establecido en el artículo 3.3 del Real Decreto 216 / 1999, ya que no da al accidentado la formación adecuada: únicamente se limita a entregar dos manuales al trabajador, uno relativo al manejo manual de cargas, pero ninguno referido al resto de los riesgos propios y específicos de su puesto de trabajo, y le hace un test, en el que no hay ninguna pregunta relativa a las máquinas reseñadas en la Ficha de información de riesgos laborales.
Por ello, concluye que “la entrega de manuales en modo alguno supone el cumplimiento por la empresa de trabajo temporal de la obligación de asegurarse la formación adecuada al puesto de trabajo que impone el artículo 3.3 reseñado; formación que pasa por comprobar realmente si el trabajador la tiene respecto al puesto concreto y sus riesgos propios y específicos y, en caso de no tenerla, por impartirla – que no consiste e entregar unos manuales – previamente al inicio del trabajo”.

Sentencia ruido

Sentencia del Juzgado de lo Social nº 1 de Murcia, de 5 de Junio del 2006: Plus de ruido: la falta de utilización de protectores auditivos individuales por dejación de los trabajadores no exime de responsabilidad a la empresa; la concesión del plus se condiciona a que los trabajadores utilicen aquéllos
Comentada por:
M. Elena Torres Cambra. Abogado.
Los actores,trabajadores de empresa de derivados cárnicos, interponen sendas demandas reclamando el importe del plus de ruido por el período del 1 de Enero del 2005 al 30 de Septiembre del mismo año, basando su petición en el artículo 57.c) del Convenio Colectivo del sector para el año 2005. La empresa se opone a tal reclamación reconociendo que en los puestos de trabajo de los reclamantes se produce, como media, un nivel de ruido igual o superior a 80dB pero manteniendo que las previsiones del Convenio Colectivo señalan como exigencia, no solo el citado nivel de ruido, sino también que los trabajadores afectados utilicen la protección auditiva, señalando que esto no se ha producido en muchos casos. Dicho artículo 57.c) establece un plazo de 6 meses, a partir del 1 de Enero del 2005, para la “planificación y ejecución de medidas preventivas”, cuya finalidad es la “anulación o reducción de los focos de ruido”. Y, transcurrido dicho plazo sin que la empresa tome medidas o éstas fueran técnicamente imposibles, la empresa debe pagar el plus a los trabajadores sometidos a un nivel de ruido igual o superior a 80dB.La Sentencia hace referencia al origen de la disponibilidad de los protectores auditivos y su uso por los trabajadores aludiendo al artículo 319 de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo de 1971, que prescribía el empleo de dispositivos de protección personal a partir de 80dB, el cual fue expresamente derogado por el RD 1316 / 1989. Esta norma legal establece tres niveles de protección: a). informar y proveer de protectores auditivos a los trabajadores que lo soliciten a partir de 80dB; b). proporcionar obligatoriamente protectores auditivos a todos los trabajadores expuestos a ruidos de 85dB y controles médicos cada tres años; c). adoptar medidas para la disminución del ruido así como medidas preventivas. Consta que el Juzgador, como diligencias finales, acudió personalmente a la empresa demandada comprobando que ésta, durante el año 2005, había adquirido protectores auditivos en importantes cantidades; por una parte, tapones que había entregado a los mandos intermedios a fin de que los tuvieran en sus secciones para satisfacer las necesidades de quienes los solicitaran y, por otra parte, cascos que guardaba en el almacén y que se entregaban a los trabajadores mediante un vale. Asímismo, el Juzgador comprobó la falta de una “cultura” de salud del ruido, ya que la empresa carecía de unos criterios determinados respecto a la medición del ruido y de un sistema eficiente para la comprobación del uso de los protectores individuales.Finalmente, la Sentencia estima parcialmente la demanda y reconoce el derecho de los trabajadores reclamantes a percibir el plus de ruido desde el 1 de Enero del 2005 al 30 de Septiembre del mismo año, exceptuando los períodos de vacaciones, bajas o ausencias del trabajo y, respecto a los representantes de los trabajadores, exceptuando el tiempo utilizado como crédito sindical; condicionando todo ello a que los reclamantes utilicen los protectores auditivos individuales.

11/09/2006

Nueva LEY 32/2006, reguladora de la subcontratación en el Sector de la Construcción


Reducir por lo menos hasta la mitad la siniestralidad laboral, evitar el abuso de la subcontratación sin escrúpulos y dar formación. Son algunos de los objetivos que perseguirá el Gobierno una vez entre en vigor, en el mes de abril, la Ley Reguladora de la Subcontratación en el Sector de la Construcción. Se trata de la primera normativa que se ha aprobado a través de una iniciativa popular impulsada por la Federación de Construcción de Comisiones Obreras (FECOMA) y apoyada con la recogida de 600.000 firmas ciudadanas. Los seis puntos básicos de esta Ley se intentarán integrar en el Convenio Colectivo del Sector del año 2007 y que se negocia en estos momentos. Uno de los retos será que desaparezcan lo que desde la Federación de Construcción del sindicato denominan "pistoleros". Los que se llaman empresarios de la construcción que subcontratan trabajadores por su cuenta, en ocasiones sin papeles, sin ningún tipo de regulación. "los que se llaman empresarios, cuya sede social es una furgoneta y teléfono de empresa su móvil", explicó el secretario de organización de la Federación Regional de la Construcción de Comisiones, José Luis Sacristán.
Con la normativa, las empresas cuya actividad consista en ser contratadas o subcontratadas tendrán que contar con un número de empleados con carácter indefinido que no será inferior al 10%, durante los primeros 18 meses de vigencia de la Ley, ni del hasta 30% de ahí en adelante. Se establecerá una formación mínima de 20 horas para los trabajadores que vayan a servir en una subcontrata y los comités o delegados de la empresa principal serán también de la subcontrata. Son algunos requisitos que los sindicatos estarán vigilantes para que se cumplan ya que si no los empresarios se arriesgan a duras sanciones recogidas en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Una sentencia obliga a que una mutua pague Viagra a un obrero incapacitado por un accidente


El Tribunal Superior de Xustiza de Galicia ha dictado una sentencia por la que una mutua debe seguir pagando el consumo de Viagra, que no está reconocida como necesaria ni subvencionada por la Seguridad Social, a un trabajador vigués, del sector de la construcción, al que le quedó una secuela de disfunción eréctil a consecuencia de un accidente laboral en el año 2002. Según revela el abogado Matías Movilla, que lleva el caso del trabajador -de algo más de 40 años y cuya identidad no se proporciona-, la mutua había abonado los gastos de Viagra y de otro medicamento denominado Tadalafilo Ciais, durante unos meses que el trabajador estuvo de baja.Pero dejó de hacerlo cuando en el mismo año 2002 se declaró la incapacidad permanente total de esta persona para su profesión habitual. La mutua (que se encarga de cubrir las bajas en accidentes laborales, mientras que la Seguridad Social lo hace por enfermedad común) dejó de abonar estos productos porque consideraba que la sanidad pública no cubre como medicamento el uso de Viagra. Consideraba también que la recuperación profesional no incluye abonar el pago de un determinado fármaco, con su nombre comercial y sin ningún control médico ni temporal.Esta sentencia, que es fruto del recurso que presentó la mutua ante el TSXG tras perder un juicio en 2004 en la Sala de lo Social número 4, "motiva y justifica la consideración de Viagra como un medicamento necesario para la recuperación profesional del trabajador". Según manifiesta el letrado, la Seguridad Social no cubre el uso de esta sustancia en los supuestos de enfermedad común, pero dice que esta sentencia "abre la puerta a la necesidad de estos fármacos para la recuperación profesional de los trabajadores, entendiendo que en dicha recuperación debe venir incluida tanto la reparación de la salud como la reparación de la integridad personal. Es uno de esos primeros pasos que van haciendo las modificaciones".La sentencia es "novedosa" porque extiende la reparación íntegra del daño causado en un accidente al uso de "costosos medicamentos", en alusión al consumo de Viagra y de Tadalafilo Cialis. En el caso de la Viagra los precios de una caja de 100 mg con cuatro comprimidos, es de 50,37 euros; de ocho son 100,73; 25 mg es de 35,57 y la de 50 llega a 41,50euros.
09/11/2006 9:42:31 - Faro de Vigo